Y HOY CONTEMPLAMOS SU GLORIA EN LA
PEQUEÑEZ DEL ESTABLO.
¿Es
igual este año que el pasado? Para mí, no. Cada rostro, cada búsqueda, cada
mirada me han llevado a la pequeñez de Belén, a quedarme casi sin palabras que
decirle, pero con un corazón abierto a
su Amor. ¡No tengo palabras! Mi pobre oración, mi pequeñez y todo lo que
soy lo pongo ante Él junto a mi madre, esta pequeña comunidad que vivimos, este
don que se nos ha dado. También estás tú y tu familia, tú y tu
comunidad, tú y la Iglesia, tú y todos los que no tienen techo ni trabajo, ni
salud. Tú y los que trabajan por la paz y la gente de buena voluntad. ¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!! Y un fuerte abrazo